sábado, 7 de junio de 2014

Lo que natura non da

Un viejo proverbio reza así: “Lo que natura non da, Salamanca, non presta”. Nunca fue tan apropiada esa verdad, como en este preciso momento político que vive el Uruguay.
    Si nació para pito, Salamanca no puede volverlo corneta.
    El nivel de inoperancia que el Uruguay sufre desde que Vázquez asumió en 2005, no tiene desperdicio.

  • ·        Liberó a los presos de la cárcel generando un crecimiento imparable de la reincidencia, al punto –lo vimos todos por televisión-, que José Díaz reconoció que no estaba capacitado para ejercer el cargo de Ministro del Interior.
  • ·        Creo un sistema de asistencialismo sin contraprestación al estilo de los planes trabajar del peronismo argentino. Gente que si le critican el gobierno, se arremanga para pelear.
  • ·        Llevó al Uruguay al desprestigio regional más grande en su historia, manteniendo como Canciller a Reynaldo Gargano, que trajo al Canciller brasilero Celso Amorín a una comisión parlamentaria, entrometiéndose en los asuntos internos del Uruguay. Gargano fue más lejos, le faltó el respeto a Vázquez delante de las cámaras de televisión y él no tuvo el buen tino de destituirlo.
  • ·        Creo un sistema impositivo –se lo puede demostrar con una calculadora- en donde paga más, quien más trabaja.
  • ·        Puso inútiles en los cargos de particular confianza política repartiendo a piaceri sin ningún criterio sinecuras políticas.
  • ·        Demostró la total ausencia de solvencia y la inexperiencia más increíble, al punto que la Suprema Corte de Justicia se ofreció para redactarle las leyes que sus parlamentarios construyen sin ningún dominio de la técnica legislativa. Son leyes inaplicables, meras peticiones de deseo.
  • ·        Si hay algo que no tuvo, fue capacidad de Gobierno. Ante el ataque argentino a las inversiones que capta el Uruguay, no quiso escuchar a la oposición que algo entiende de relaciones internacionales, porque ha sido quien las ha sostenido correctamente en el tiempo. Se tragó la pastilla de una rara hipótesis de guerra con Argentina y fue a pedirle ayuda al más fuerte.
    Es un jugador de campito que no está ni para jugar en la Sub 20.
    Eso sí, es interesante la manera de despotricar contra los otros que tiene Vázquez. Hoy por hoy, ya no insultan diciendo “pro imperialista” como antes, lo cual en el fondo es lo mejor que ha ocurrido, porque vino a civilizar bastante la bocanada proletaria de exabruptos propios de un mercachifle de la libertad.
    Tampoco dicen “la burguesía”, como los tupamaros y Mujica, sino “la derecha”.
    Quieren hacer creer que los partidos fundacionales que hicieron el Uruguay desde 1830 a la fecha no saben gobernar. Esto que es un absurdo muy grande, demuestra el tipo de gente que son: una secta que vivió toda su vida cuchicheando adentro de un bollón en el partido socialista.
    Vázquez ha sido el mejor ejemplo de lo mismo que combate y cuando la emprende contra algo, eso que dice le cabe íntegro en las generales de la ley.
    Si esto es la solvencia, la experiencia y la capacidad de gobierno, entonces tiene razón $endic hijo: van a votar por una heladera como bien dijo y si se lo piensa bien, por un mascarón de proa de la izquierda neta y una heladera.

jueves, 5 de junio de 2014

La señal que dan las urnas

        Es evidente que el resultado de las elecciones internas vino a cambiar el concepto que teníamos hasta ahora del mapa político. En esto hay que ser realista y no ilusionarse mucho con estos resultados, porque son la expresión de un tipo de votante, aquel que está partidizado, tiene conciencia política, lee y sigue la información. No es el votante representativo de una elección nacional obligatoria.
        No obstante, los comicios una señal están dando a cada partido, ya que le muestra y pone delante el verdadero nivel de convocatoria que tiene. Hasta antes de esta reforma constitucional, se pensaba que la única fuerza que tiene potencial convocante era la izquierda. Los partidos tradicionales tienen “mayorías silenciosas” se decía, gente que no tiene presencia política en ningún evento, pero que los vota por inercia. Ese era el concepto que la reforma constitucional actual vino a revertir.
        El criterio por el cual se pensaba que el votante tradicionalista era un hombre poco afecto a la participación, en el fondo no dejó nunca de ser una visión de carácter estudiantil y montevideana. Una persona que trabaja todo el día, tiene una vida organizada en torno a la familia y obligaciones de diferente naturaleza, no va a vivir participando políticamente por cualquier cosa, como alguien que está en edad estudiantil y vive un clima politizado.
        Hay gente que ha confundido participación con conspiracionismo, porque cualquiera sabe que la democracia directa –el poder popular- es una gran excusa para instaurar una dictadura de partido único.
        Lo que la reforma muestra en las internas no obligatorias es el nivel de compromiso, de adherencia y adscripción partidario que cada fuerza tiene y así hay que verlo, sin caer en extrapolaciones hacia las elecciones nacionales, que van a mostrar otro mapa.
        Si Vázquez y Astori ya empiezan a insultar y están entre la Sub 20 y la derecha neta disfrazada de joven, es porque están nerviosos. Estoy de acuerdo que no hay que contestar agravios, porque son propios de gente que no tiene ideas para debatir. Son la expresión de que se quedaron sin discurso “para enamorar a la gente”.
        Es gente acostumbrada a insultar desde una barricada y decir cualquier exabrupto y porque son ellos hay que fumárselos. Degradan el lenguaje a lo Mujica y rebajan el debate burlándose del oponente a lo Vázquez, como forma de prosperar, sin necesidad de tener que argumentar y poner idea alguna. Hablan para gente que no entiende de política, sino de asuntos administrativos internos.
        Se creen que son gobierno y oposición todo junto a la vez y que todas las barbaridades que han hecho, desde volver al Uruguay un estado paria en el Mercosur, el nivel de inflación galopante, la brutal carga impositiva que todos sufrimos, la delincuencia descarada que cuenta con total impunidad y opera con absoluto desparpajo, las irregularidades más increíbles en PLUNA y ANCAP, todo eso no tiene responsables políticos.
        “Vamos bien” dicen desde un conformismo netamente ombliguista y sectario. Cuando lanzaron ese eslogan, en lo personal me gustó mucho y no les hice objeción alguna, porque es la expresión más palmaria de lo que se llama el quedantismo político, esto es, gente que solo aspira a quedarse por el simple hecho de quedarse y estar. El quedante necesita creer que va bien y si es así, no hay razón, ni motivo para abrirle los ojos.
        Júpiter ciega a los quiere perder, decían los griegos.
        El resultado de una elección que es interna tiene múltiples lecturas, que cada fuerza debe hacer.
        Como decía Pivel Devoto, se puede tener mucha militancia y poca votancia.
        Tener más militantes en una interna, no significa que otra fuerza que tiene menos no exprese mejor el sentimiento de la opinión pública en su conjunto, pero ese es un tema que cada cual debe evaluar con tino y fino olfato. Eso se determina por umbrales máximos y mínimos de votación, tema éste que además es variable a la estructura de cada partido.
        Decir cómo está diciendo ahora Astori que hubo toda una maquinación maquiavélica de la derecha para poner a la juventud en el escenario, es de una ligereza muy grande, porque en todas las fuerzas políticas hubo un ímpetu de renovación. ¿Hay una conspiración de los jóvenes de Sendic, para imponer la vicepresidencia y por eso el grupo de Astori queda más solo que el uno?
        Son expertos en ver la paja en el ojo ajeno, para no asumir responsabilidad de la viga que llevan allí adentro, pero en este caso, lo que llama la atención es que atacan a los partidos tradicionales, especialmente, por sus virtudes.
        A su vez el alto índice de voto en blanco –no me refiero al que puso una sola lista- sino al que fue a una interna a votar en blanco como si la nada fuera un partido político más, está dando la pauta de que se terminó el voto cautivo.
        Voto cautivo se le llama a aquel que está desengañado de su partido, pero igual va y los vota, “porque no tiene más remedio”.
        Este sector hace un proceso político. En una elección los vota, porque no le queda alternativa, en la otra anula o vota en blanco y en la tercera va a un voto pensado, porque entiende que ese es el único momento que el ciudadano tiene para intervenir en las cuestiones políticas.
        Ese votante –el desengañado de verdad- no es el que retiene Constanza Moreira o capta el 26 de marzo, es gente que al perderle confianza a su partido descree de todo el sistema político.
        Cuando una cosa como Mónica Xavier, que vive en una nube de frenteamplismo década del 70’ ve la realidad, le cae como un balde de agua fría, y con cara de pollo mojado dice: “Hay que ganar a la gente como la primera vez”. Olvida un detalle, la primera vez no eran gobierno y ofrecían “la utopía en bandeja”, ahora son gobierno desde hace 10 años en el Uruguay y desde hace 24 en Montevideo. El desengañado se tragó la pastilla, les creyó, hasta que se cansó de esperar la comilona que le prometían y se enojó de tanto mirar el menú, sin que ni siquiera le den una picadita mientras lo tienen a cuentos.
        La utopía servida en bandeja se la busca por otros lugares. Internet le abre nuevos horizontes a la gente. No es, hoy un objetivo querible ser delegado del delegado del secretario general adjunto, pidiéndole a la política lo imposible como manera de ser escuchado.
          Internet le puso fin a esa época, porque los que son así, ya encontraron sitios donde participar, mejores que lo que el Frente Amplio les ofrecía.
        Internet ha hecho que cada cual tenga la cabeza donde quiera. Se terminó la época del pensamiento único, el camino único, el frente único.

miércoles, 4 de junio de 2014

A la izquierda astorista le gusta el culto al pasado

       Venimos a enterarnos por boca de Astori que a la izquierda le molesta el pasado y que lo único que sabe reprocharle a los partidos tradicionales es el apellido de sus dirigentes juveniles.
       Si comenzamos a analizar el pasado –cosa que tal vez carezca de interés para los jóvenes- sería bueno saber qué significa el apellido “Sendic”.
       Raúl Sendic Antonaccio, conocido como "el bebe", es un hombre que no alcanza a recibirse de abogado –completó 5 años y medio y no quiso terminar los seis meses que implicaba la carrera-,  no obstante lo cual obtuvo el título de procurador.
       Era un socialista de aquellos, puro y duro, que en nombre de su partido en 1958, lo representó ante la Internacional Socialista. Era un hombre muy influido por Vivían Trías y el socialismo nacional latino americanista   En esa época hace de Franz Fanón un ideólogo fundamental en su pensamiento y el libro de éste: “Los Condenados de la Tierra” se convierte en su libro de cabecera. Franz Fanón era un desengañado de la Revolución Argelina y Raúl Sendic Antonaccio un admirador de ese desengaño. Un fenómeno interesante en política es admirar a los que marchan a una purga. Una sociedad afrancesada como la de aquella época, entre un verso de Muset y un tango de Gardel “Anclao en París”, puede explicar en parte dicha mentalidad, hoy, incomprensible para cualquiera.
       Al recibir el título de procurador se va a vivir a Paysandú. En el interior, hay otra mentalidad y allí Raúl Sendic Antonaccio, “el bebe”, empieza a cambiar. Ya no es el socialista clásico del asfalto.
       La Revolución cubana lo transforma, por primera vez, el campesino es el agente histórico revolucionario y no como creía el marxismo clásico, “el proletariado”.
       El hombre se guevariza, y Andre Gunder Frank era un poroto al lado de él.
       Al viejo Sendic no le gustaba Rusia y Cuba, no obstante lo cual compartía aspectos sustanciales de lo que allí sucedía. Él razonaba más como un anarco autogestionario, que como otra cosa.
       En el 62’ organiza algo nuevo, más a la altura del Frente Argelino de Liberación, y le llama “Movimiento de Liberación Nacional, Tupamaros”.
       Los servicios le soplaban en la nuca y lo vivían llevando preso por cualquier cosa. Al final no aguanta más y pasa a vivir en la clandestinidad.
       Se vestía de bichiciome para coordinar acciones y la prensa no tenía una imagen suya identificable para buscarlo.
       En el 63’ los pobres cañeros de Artigas no tenían de quien agarrarse para sus reivindicaciones y crearon la consigna: “UTAA, por la Tierra y con Sendic”.
       Él decía que no tenía nada que ver con las barbaridades que hacían los tupamaros y que la culpa la tenía Amodio Pérez –el gran chivo expiatorio que tienen-, pero los servicios de la época no se engañaban.
       En el 70’ lo meten preso en Punta Carretas y en el 71’ protagoniza una fuga de novela, “El abuso”, verdadera con mixtión.
       En agosto del 72’, en un operativo lo apresan y le dan un tiro en el rostro. La Marina lo captura. El 1º de setiembre del 72’, el que se hacía llamar “Rulfo”, es apresado.
       Como los tupamaros seguían en acciones militares atacando, lo toman de rehén, de modo que si hay nuevos atentados la dirigencia es la que paga las consecuencias. Eso detiene el accionar tupamaro.
       El viejo Sendic creía que al caer preso le iban a aplicar el Tratado de Ginebra, propio a los derechos que tiene todo militar vencido. Se llevó una sorpresa. Lo trataron como a un vulgar y silvestre delincuente común.
        Al salir de la cárcel en el 85’ renuncia a la lucha armada y lo único que le preocupa es el No pago de la deuda externa. No tenía otro tema que ese.
       Muere el 28 de abril del 89’, en París, en esa Francia a la que lo llevó su hermano para mostrarle una realidad internacional distinta.
       El $endic hijo es un tema aparte.
       Lo conoció al padre cuando ya estaba pre$o. E$ un chico $in padre.
    E$tudio en Cuba y $e licenció en Genética. Allí comprendió perfectamente que “no va por ahí la co$a”.
       En el exterior dirigía el Movimiento $eis punti$ta, una rama de lo$ tupamaro$. U$aban el nombre de “Mario Benedetti” para cualquier co$a que imprimían, al punto que Mario Benedetti dejó la vida política, para que $endic no le u$ara el nombre en documento$ que nada tenían que ver con el pen$amiento del e$critor.

       Cuando el padre $ale de la cárcel lo primero que hace e$ romper la$ relacione$ con el hijo: El viejo $endic era tupamaro, en cambio el hijo repre$entaba, $egún el viejo, “gente rara”.

       Coquetearon con el Partido Comuni$ta y al final lo$ $acaron vendiendo boletine$: “No eran frenteampli$ta$”.

       En el exterior $e decía 26 de marzo, en el Uruguay entra al final en $u época frenti$ta, al 26 de marzo uruguayo. Llega a diputado e inmediatamente al darle cargo en ANCAP, el 26 de marzo $e lo $aca de encima. Todo$ recordamo$ la nota de La Juventud diciendo “Ancap no $e vende, $endic $í. “

       Integra el Directorio de ANCAP, primero como vicepre$idente y luego de$de el 2008 como Pre$idente del mi$mo.

       En el 2009 lo nombran Mini$tro de Indu$tria, Energía y Minería,

       Má$ recientemente Danilo A$tori quería ganar al dirigente $alteño André$ Lima y le reprocha a $endic de haberle dado  50 mil dólare$ para que colabore con él. Parece que la práctica cotidiana de $endic e$ comprar dirigente$. A e$to $e le $uma el hecho de que hay  una inve$tigación del Banco de Previ$ión $ocial $obre 12 jubilacione$ obtenida$ de forma fraudulenta por parte de per$ona$ que fueron a$e$orada$ por el e$tudio jurídico del diputado André$ Lima, hombre muy importante en $alto, ahora afín a $endic, gracia$ a lo$  50 mil dólare$ que le pagó.

       Cualquiera entiende que un hombre como $endic e$ alguien con mucho futuro en el Frente Amplio y que alguna razón de pe$o profunda debe exi$tir para jugar el rol que hoy tiene. $i ANCAP da 150 millone$ de dólare$ de pérdida, no importa, ¿Verdad Frente Amplio?,$endic allí e$ la renovación. 
       $i A$tori quiere hablar del pa$ado y no de lo que tiene que hablar que e$ del Impue$to al Trabajo y el E$fuerzo, entonce$ que empiece, él también, limpiándo$e la boca y explicando que rol juega en sus ganancias el Banco Ambro$iano.

martes, 3 de junio de 2014

En la cruz de los caminos: Entre la juventud indiferente y el destino impiadoso.

       A mi hijo chico le pregunté si había ido a votar y me dijo que no. Averiguando por qué, me dice que ninguno lo convence.
       Es la visión de un chiquilín de 18 años, hijo de un padre que jamás le impone a nadie su manera de pensar y respeta la libertad de conciencia que el hombre expresa cuando participa en algo tan sagrado como un cuarto secreto, que si es secreto, es por algo.
       Hoy existen aproximadamente, 200 mil chiquilines en la situación de tener que votar por primera vez en su vida y tengo la impresión, que en términos generales, la baja participación de esta faja etaria y la alta participación de los veteranos, está expresando un sentimiento general.
       En mi época los hijos votaban de un modo muy distinto a los padres. Había una lucha generacional y yo entendí, desde mi punto de vista, que si el padre o la madre quiere imponerle al hijo o la hija su manera de votar y pensar, está cometiendo un error gravísimo, porque está supeditando su afecto, a una violencia indirecta que ejerce, sobre la libertad interior de otra persona.
       El voto es un acto libérrimo, no un valor inducido. Esa es la causa por la cual soy, en lo personal, de los que piensan que no debiera ser obligatorio.
       Si no fuera obligatorio, ya sabemos quién ganaba. Triunfaba aquel que fue votado por aquellos que ejercen la libertad de conciencia y no la imposición de un contexto social o familiar. Es la partidocracia la que quiere el voto obligatorio y el dirigente sin rostro humano, el dirigido, la heladera. Ya sabemos quiénes son, no hace falta decirlo.
       La partidocracia hoy está herida, por eso pide elecciones primarias –internas- obligatorias, porque no puede entender que las primarias miden una cosa, las parlamentarias otra. Los politólogos, no tienen ningún interés en instruir cívicamente a la gente. Le erraron como a las peras en el Partido Nacional, pero no a boca de teléfono, que solo sirve para hipótesis tentativas de trabajo, sino también, a boca de urna, que ya es decir.
       Estos nuevos votantes, los que hoy tienen 18 años, miran el panorama político, sin sentirse motivados por ninguno.
       El partido que tiene la responsabilidad de revertir esta situación es el nacional.
       El gran tema que el Uruguay actual expresa en este cruce de caminos que las elecciones de este año plantean, creo yo, es este: ¡Qué decirle a los jóvenes de hoy! Al joven que tiene celular, computadora, tablets, acceso a Internet, pero que un sistema educativo gobernado por la izquierda, lo único que ha logrado es la apatía total y generalizada.
         Parece una paradoja. Todo lo contrario a lo que Gramsci quería.
       En lo personal a mi hijo le mostré conversando toda la pérfida moral que significa el Frente Amplio y no saque camiseta, ni lista alguna.
       ¡Cómo calificar a una persona como Vázquez que lanza la campaña diciendo que va a poner más impuestos, un Congreso del Frente Amplio le impone a la fuerza una mayor carga impositiva y cuando gana la interna, en sus 10 primeras medidas de gobierno, sale diciendo que va a bajar los impuestos! Hay que ser medio deficiente mental para no darse cuenta que estamos ante la última expresión del cinismo, la hipocresía y el desparpajo.
       ¡Cómo calificar una cosa como Astori que en la elección que gana Vázquez  dijo que ponía el Impuesto a la Renta porque iba a bajar el IVA y no bajó nada y, ahora para incautos, dice que va a bajarlo!
       ¡Cómo calificar a Astori que sale diciendo que la oposición carece de plan económico de gobierno, cuando el único plan que él tiene es seguir agobiando impositivamente a las capas medias, y destruir el ahorro interno y la inversión nacional!
       ¡Cómo calificar gente que compra un Javier de Haedo como quien compra jabón en el Supermercado, y Javier de Haedo sale diciendo que de los impuestos mejor no se hable este año! Creen que nos chupamos el dedo.
       Están convencidos que la patota del “Comando Revolucionario” un poco antes de las elecciones metiendo pechera, ha de intimidar a todo el mundo. Hay que agradecerle a Tabaré Ramón Vázquez Rosas, porque “los está tranquilizando”.
       Hay que darse cuenta que el Uruguay hoy juega el destino de las capas medias. En otro tiempo la clase media estaba confundida y tras el amargo despertar frentista, hoy está abriendo los ojos.
       ¡Puede un profesional universitario ejercer, cuando al otro día tiene que pagar impuestos, cuando todavía no empezó, ni siquiera a percibir honorarios!
       ¡El Uruguay ha de seguir siendo gobernado por parias y deficientes mentales que de lo único que entienden es de murga, canto popular y vida del Che Guevara y no se dieron cuenta que para ocupar un cargo político hay que saber algo, aunque sea un poco, de Derecho Constitucional y Derecho Administrativo!
       ¿Pertenecen a otra categoría de ciudadanos? ¿Son impunes y pueden hacer lo que quieren, incluso un experimento a lo Soros?

       Si es así, habrá que hacer las valijas y disparar con lo puesto.

lunes, 2 de junio de 2014

Astori, el siempre puesto a presión, pide una autocrítica

       Astori es un hombre que siempre fue repudiado por todo el Frente Amplio, incluso, en las elecciones del 99’, lo vimos todos por televisión, Tabaré Vázquez le faltó olímpicamente el respeto delante de las cámaras.
       Le tuvieron que pedir sus partidarios que no compitiera en esa interna, para no quedar pagando como un chabón.
       Él, el creador de esa monstruosidad que es el Impuesto al que más trabaja, dice ahora que va a bajar los impuestos, con la misma liviandad moral con que dijo que iba a bajar el IVA porque es un impuesto al consumo.
       Es tan cínico que ahora sale diciendo lo mismo y encima pide una autocrítica.
       La pregunta que todos nos hacemos es muy simple: ¿Cuál es el programa económico de un gobierno que lo único que sabe pedir es más impuestos y asistencialismo sin contraprestación?
       Astori no tiene programa alguno. Vázquez se dio cuenta que para transferirle la crisis que se viene a la clase media hay que mentir un poco, porque si hace la de Constanza Moreira y los ultras no lo votan los sectores medios. Como el clase medista se chupa el dedo y es un hombre confundido moralmente –década del 70’- está “dilucidando” y por eso no participa. Él, con su autocrítica, va a revertir la baja participación de la base frentista. Va a generar “acción política permanente”.
       ¿No se dan cuenta que es gente fuera de época?
       Lo que los datos concretos de la realidad política indican tras estas elecciones primarias es muy simple: El partido nacional es el partido de la participación popular. El blanco de hoy, es un nacionalista, popular y democrático.  Es eso lo que Astori más le duele.
       Astori fue asesor económico de Wilson, cuando Mi Compromiso con Usted y muchos blancos me han dicho, que si lo hubieran sabido en esa época, no lo hubieran votado a Wilson. Pero era otro Astori el que asesoraba a Wilson y además, no era el único asesor.
       Astori ha de ser el seguro Ministro de Economía de Vázquez, empezando por el hecho cierto de que el Rey Sol, entiende tanto de economía, como cualquiera de nosotros del idioma chino o la religión musulmana. Las amas de casa ya tampoco lo entienden.
       Que Astori le complique la vida a los ultras, no lo hace mejor, es peor, porque el ultra se saca la careta y dice las barbaridades que el Frente Amplio realmente quiere, en cambio Astori es escuchado por la secta que dirige el Banco Central. Que eso sea el futuro Ministro de Economía es lo más preocupante de todo, porque tiene pensado, lo que en economía se llama, “medicina de caballo” que consiste en emprenderla contra la clase media hasta su extinción definitiva.
        Hoy la clase media ya no los vota y cada cual volvió a su partido tradicional, por eso crece el partido colorado y el nacional y también el independiente.
       Mientras el partido nacional ofrece al electorado un partido vital de hombres libres que participan y dicen lo que piensan, el Frente Amplio, que es la suma de partidos indirectos que no pueden hablarle directamente a nadie y por eso cuchichean y viven de patadas internas a la chita callando, para después salir como papagayos a decir todos lo mismo, ya nada tiene que ofrecerle a a la gente, más que la arrogancia del sectarismo y asustar incautos con el cuco de la derecha mítica. Eso sí, bastante murga, del tipo, no me gusta que estés con Bush, “pero igual yo te voy a votar”.
       El partido nacional dio un ejemplo de renovación, que era la duda que todos teníamos. Le dijo al país, que si el voto no fuera obligatorio, hoy el balotaje sería entre Vázquez y la gerontocracia y Lacalle chico y la juventud y en ese caso, siguiendo la ley de los balotajes a nivel mundial, cuando la diferencia es tan alta, esto es, está más allá de más, menos tres, gana el favorito.

       Si Uruguay fuera Chile, el presidente era Lacalle chico.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Es una frivolidad decir que todo está bien en seguridad.

        Decir que la seguridad ciudadana en el Uruguay marcha bien y que los que sostienen lo contrario son los equivocados es una frivolidad tan grande como no querer darse cuenta que en dos días de carnaval, para no ir más lejos con el tema de las estadísticas, robaron supermercados, taxis, ómnibus, una pollería y una joyería.
        De aquellos que les parece sensacional un país como Venezuela, no se puede pretender otra cosa, pero de aquel que las encuestas dicen un día sí y otro también, que ha de ser el seguro Presidente de la República es preocupante, por decir lo menos.
        No quieren darse cuenta que la inseguridad ciudadana a quien castiga es al pobre y al trabajador, al hombre que está indefenso porque no tiene recursos económicos para escudarse de los ataques. Eso no significa que todos no estemos al acecho de este flagelo, sino que los que más la padecen son los hombres y mujeres corrientes. Fundamentalmente el anciano, la mujer y el niño pobre, porque son quienes más vulnerabilidad tienen ante el delito. Son la presa predilecta de los delincuentes.
        Decir que en el Uruguay de hoy la inseguridad ciudadana no es un tema importante está indicando el nivel de insensibilidad, cinismo e hipocresía en aquel que vive en una burbuja.
        Cada época tiene un nivel de delito diferente, un perfil distinto de delincuente y modalidades de acción propias. El delincuente de otra época era alguien que tenía códigos para moverse, el de ahora no tiene ninguno. Antes la delincuencia estaba asociada a un problema de carácter neurológico, por eso la criminología estaba basada en Lombroso y la genética. Hoy no.
        En criminología preventiva han descubierto que el delito existe bajo determinadas condiciones ambientales. Un criminólogo preventivo puede determinar con solo ver el barrio y las calles si allí existe o no una alta probabilidad de delito. Es muy simple. Calle sucia, basurales endémicos y mugre son indicadores de que allí la recurrencia del delito es grande.
        Una política de tolerancia cero es un plan de acción de carácter global, no una medida aislada y meramente policial.
        La inseguridad ciudadana termina destruyendo las matrices sociales. El delincuente actual razona de un modo muy simple: “Para qué voy a trabajar y ganar un sueldito si robando a aquel de enfrente tengo lo que necesito”.
        Es temerario, frívolo e irresponsable decir que es un tema secundario cuando lo que expresa exige medidas de diversa índole, en donde el descaecimiento de la educación está también ligado al delito. Educar es preparar para la vida, para el trabajo, la inseguridad ciudadana es una consecuencia del descaecimiento general al que nos han llevado.
        Decir que la inseguridad ciudadana es una cuestión irrelevante y no el pilar de lo que deben ser las políticas sociales que se dicen defender es de una frivolidad que demuestra la incompetencia para gobernar.
        La seguridad es un producto que se construye cuando hay integración multidisplinaria y competencia para estructurar los equipos que desde distintas áreas están implicados: la educación, la policía, las asistentes sociales, la limpieza de las calles, las políticas de empleo y demás.

lunes, 3 de marzo de 2014

Para los que quieren “Lola” y para los que lo lamentan.

      Vázquez va a ganar la interna por el simpe hecho de que está a la izquierda de Constanza Moreira. Entre lisiados morales es así. La necrológica hace al mérito en política.
       No es nada improbable que gane raspando y que ese triunfo sea su derrota.
       Pero eso es un tema de análisis post internas.
       Le va a quedar tan lindo moderar el discurso y dirigirse al hombre medio, será tan creíble, que veremos todos a qué nivel mental hemos descendido los uruguayos, cuando Doña Juana, Doña María y Don José –ese plato predilecto del partido socialista- salgan a decir los disparates más grandes que uno pueda concebir.
       Una sola cosa es cierta; los ultras van a salir a ensobrar listas. De eso no cabe duda.
       El sistema político mira perplejo una cosa así que quiere “Lola” y en realidad es Lalo; es la locura.
       Una máquina de justificar lo injustificable es lo que estaba haciendo falta. La inseguridad ciudadana es subjetiva; “es una sensación térmica”, la educación marcha sensacional, el agro no paga impuesto a primaria, descentralizar la campaña significa burocratizar; es el hombre que entendió todo al revés y sale furioso a despotricar. Siempre contra el Partido Nacional.
       La pregunta que uno se hace es: ¿Hasta cuando el colorado que los votó les sigue dando su apoyo?
       Porque hasta ahora es un epifenómeno de lo que ocurrió y no debe suceder.
       Dirigirse a los ultras del Frente es la operación política más difícil del mundo, porque a esta altura, ni ellos se lo creen y no es nada improbable que el 26 de marzo obtenga una banca. Tampoco ellos quieren que el Frente tenga mayoría parlamentaria.
       ¡Lo que será la cañada cuando el gato salta a trote!
       Constanza Moreira anda como se dice vulgarmente: “Como a caballo que le quitan el reparto”, no se dio cuenta que la industria vitivinícola después de las inundaciones que hubieron precisa, por lo menos, una amnistía fiscal. Es tanta la inoperancia de esta gente en su conjunto, que dicen los disparates más inconcebibles, en el peor momento y desde su burbuja ultrista, jacobina y montevideana no se dan cuenta lo que expresan.
       El problema es otro entonces. La Federación Rural no sabe unificar sus criterios y su gente, porque una cosa así no está en condiciones mínimas de ocupar ningún cargo. Otros hombres en el pasado no lo hubieran permitido y si a estos les pasa eso, es por algo que debieran analizar.
       La Federación Rural tiene que dejarse de embromar. No es contra el empleado público que tiene que estar, sino concretamente contra esta gente. No es diciendo “ese es del Frente” y le doy un piñazo, sino creando, ambientando, las condiciones básicas para que esa gente no prospere.
       No va a ser fácil sacarse esta gente de encima, pero por lo menos hay que saber unificar los criterios.
       Si hay algo que no tiene la más mínima importancia sobre la faz del planeta tierra es lo que diga o deje de decir Vázquez. Es como el teru teru, tiene el nido en un lado y grita en otra parte. Tiene el nido en el neo desarrollismo y grita en el marxismo leninismo castrista y guevarista. Le gusta gobernar con la serpiente y la paloma.
       Entendió que el poder es como un violín: se toma por la izquierda, pero se toca con la derecha. De eso sabe mucho Yerú Pardiñas.
     Si gana Vázquez como los politólogos nos advierten un día sí y otro también, no sea cosa que nos olvidemos, va a ser un tentepie.
         Todos le van a pegar y a todos les va a decir que sí con la cabeza.
       Ese sí que va a a ser un gobierno divertido. Me temo que Boris Cristoff, -el hombre que siempre le erra- esta vez emboque.